derrota ganada.
Me esforzaba por llevarnos hasta la cima
y tú te dejabas.
Mientras, yo, iba recolectando
la frondosidad de tus miradas
más profundas.
y tú te dejabas.
Mientras, yo, iba recolectando
la frondosidad de tus miradas
más profundas.
Pero cuando más cerca estábamos
de alcanzar no se sabe el qué,
me dejaste caer caricias abajo
despeñándome a base de ilusiones rotas.
de alcanzar no se sabe el qué,
me dejaste caer caricias abajo
despeñándome a base de ilusiones rotas.
Derrotado por la inercia de pensarte
y a escasas gotas de lluvia
del lugar del que partimos hace tiempo,
el musgo ha comenzado ha curarme
las heridas de bala
que las palabras que me dedicabas
me habían provocado.
y a escasas gotas de lluvia
del lugar del que partimos hace tiempo,
el musgo ha comenzado ha curarme
las heridas de bala
que las palabras que me dedicabas
me habían provocado.
Quizás esta aventura tan agridulce
debería de haberme servido para
darme por vencido.
Pero permanezco a la espera
de nuevas sombras que parezcan
querer dirigirme hacia amaneceres cálidos.
debería de haberme servido para
darme por vencido.
Pero permanezco a la espera
de nuevas sombras que parezcan
querer dirigirme hacia amaneceres cálidos.
